27 maggio
Con tus velos invisibles envolviendo el tiempo
susurras a mis oídos los cantos del mar.
Me provocas y me llamas, me invitas a morir
me suspiras que solo en la oscuridad me verás.
Marchito por siempre, destruido al final
perenne, valiente, respiro en el mar.
Sólo en ti, noche, la luz veré al hundirme
esa luz oscura, húmeda, inmortal.
Y al final permaneceremos juntos, una eternidad
amándonos como siempre, la Noche y yo en el mar.
